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Nicole Martín Medina

Gestora Cultural – Abogada/MBA

El atril digital

Las preguntas son:
¿Es posible pasar página con pulgar verde?

¿Es el uso de las partituras digitales sensato desde el punto de vista de la empresa?

¿Cuáles son las oportunidades y cuáles son los retos de esta nueva tecnología?

El atril digital Las preguntas son: ¿Es posible pasar página con pulgar verde? ¿Es el uso de las partituras digitales sensato desde el punto de vista de la empresa? ¿Cuáles son las oportunidades y cuáles son los retos de esta nueva tecnología?
Fuente Imágenes: Pixabay

 

Durante mucho tiempo la digitalización ha dado de lado al corazón de las actividades orquestales: el contenido musical de ensayos y actuaciones. Aparte de algunos smartphones particulares, los atriles siguen llenos principalmente de productos encuadernados en papel. ¿Y por qué no? Ha funcionado así de forma fiable durante siglos.

Pero ahora las tablets y compañía están en alza y han llegado tanto a las orquestas sinfónicas españolas como a las de todo el mundo. Cada vez hay más músicos que se interesan por la opción de escanear las pilas de libros de música y apuntes y archivar el material musical en forma de archivos PDF en la tableta informática.

Ya va siendo hora de reflexionar un poco sobre todo lo que el mercado tiene que ofrecer y las ventajas y desventajas de los sistemas digitales de lectura de partituras.

Desde luego podemos contestar positivamente a la primera pregunta de partida. Sí es posible pasar página con un pulgar verde o, lo que es lo mismo, con un pedal que adelanta la página reproducida desde una tablet. Las otras preguntas no se contestan tan fácilmente.

Pero vayamos por partes.

 

Ventajas de un sistema de lectura de partitura digital

Tanto las ventajas como las desventajas de un atril digital son múltiples y, en parte, están sujetas a criterios subjetivos según las necesidades y exigencias de cada quien.

La primera ventaja es obvia: al tener la opción de poder guardar un sinfín de partituras en las memorias digitales, por un lado limitamos el peso a llevar a unos 500 gramos de promedio por tablet (sobre todo si nos vamos de viaje) y, por otro lado, reducimos el gasto de papel notablemente. Ya no importa cuántas partituras se quieran tener a mano; el peso no variará. Ipso facto tampoco habrá que imprimir más partituras. 

La segunda ventaja es que el sistema de almacenamiento digital permite ordenar y volver a encontrar las partituras con mucha más facilidad que en una biblioteca de partituras en papel.

De similar manera, mejorarnos la eficiencia de las anotaciones en las partituras al poder guardarlas en diferentes niveles y de forma sincronizada, tanto anotaciones individuales de cada músico como grupales (Por ejemplo, del concertino para su sección o para toda la orquesta). Especialmente en la sección de cuerdas, que requiere puesta de arcos, puede ser una gran ventaja realizar anotaciones para todos los compañeros a la vez. Las indicaciones de cada producción se pueden recuperar en sucesivas producciones y, por supuesto, corregirlas o borrarlas del todo.

La cuarta ventaja es la perfecta iluminación de las partituras que, suponiendo que la tablet funciona correctamente y tiene batería suficiente disponible, siempre es uniforme y adaptable a cada persona.

Otra ventaja puede ser la función integrada de marcapáginas. Y si pensamos en conciertos al aire libre, también resulta más sencillo tocar con una partitura digital debido a la imposibilidad de que el viento se lleve las fotocopias de las partituras.

Finalmente, si se usa un pedal o botón bluetooth, ni siquiera hay problemas con el paso de las páginas, dado que se puede gestionar con un pie o un dedo. Incluso existen opciones para pasar página fácilmente con la mirada solo.

La mayor ventaja del uso del atril digital, sobre todo dentro de las orquestas sinfónicas, beneficia a los compañeros de la biblioteca o el archivo musical. Estos verán su trabajo facilitado considerablemente porque se ahorran muchas horas de trabajo ordenando, fotocopiando y repartiendo partituras.

Suena muy bien. Vale, lo es.

Aun así, no todo lo que reluce es oro y debe ser visto desde todos los ángulos. Sobre todo porque querer justificar la implementación de un atril digital con motivos de sostenibilidad o ahorro a largo plazo es algo que está por ver.

 

El atril digital

 

Desventajas de un sistema de lectura de partitura digital

No todos los músicos pensarán de la misma forma sobre el uso de las tablets en el atril. Esto muchas veces tendrá que ver con el instrumento que toquen. Por ejemplo, no es lo mismo tener un atril digital si se toca en la sección de cuerdas o viento que si se toca en la sección de percusión. En este último caso, por motivos de colocación de los instrumentos de percusión, existirá una distancia mucho mayor entre el ojo del músico y la tablet.  Esto es algo que no puede ser ignorado.

Igualmente, para el director musical o maestro, quien depende de la partitura grande que incluye todos los instrumentos, no debe ser muy interesante el uso de la tablet, al menos aún, porque debería ser un dispositivo digital sumamente grande para poder leer todos los pentagramas. Algo similar pasa con las partituras del siglo XIX y XX que suelen ser bastante grandes y más difíciles de reproducir electrónicamente.

Por otra parte, tanto el uso del pedal para cambiar de página como otras funciones (la del lápiz, por ejemplo) debe ser aprendida. Al principio puede ser un problema que el pedal entre en modo stand by al no haber sido tocado durante un determinado tiempo. Puede ocurrir también que el cambio de página sea demasiado lento o demasiado rápido, algo que no depende de si se emplea un pedal o un botón.

Se puede decir que no todas funciones de un atril digital son intuitivas. Ya sabemos de casos reales en los que el uso inadecuado de los diferentes niveles para guardar anotaciones ha generado a risas (o lágrimas, como quieran verlo) cuando algunas notas individuales aparecieron por error en todas las partituras de la orquesta. O al revés, cuando las anotaciones grupales han sido borradas por error para todos los compañeros.

Similares reacciones se han producido en el público cuando, durante un concierto, las funciones adicionales de los dispositivos, como servicios de mensajería, llamadas, alarmas, wifi, etc. llegaron a automatizarse o a fallar. Que se oigan teléfonos móviles o alarmas durante un concierto en medio del público es molesto, pero aparentemente inevitable. Sin embargo, que esto ocurra desde el escenario por culpa de la orquesta resulta poco profesional. Evidentemente, a efectos de evitar estos incidentes existen opciones para bloquear todos los dispositivos de una orquesta al mismo tiempo, si los usuarios saben usar esta herramienta adecuadamente. De ahí que el uso seguro del nuevo sistema requiera una formación previa y un proceso de adaptación.

Uno de los problemas más grandes, visto el precio elevado de los dispositivos electrónicos, son los accidentes con agua o el sobrecalentamiento. No sería la primera vez que una tablet debe ser sustituida (con el correspondiente coste) porque una botella de agua se ha derramado en un ensayo.

 

Consideraciones generales desde el punto de vista empresarial

Todo lo mencionado hasta ahora ha sido considerado principalmente desde un punto de vista práctico. Pero mis lectores regulares saben que me gusta mirar más allá y, antes que nada, tener la mirada centrada en temas empresariales.

 

Hoy por hoy, es una inversión costosa para las orquestas sinfónicas

A estas alturas habrán notado que la decisión de cambiar las partituras tradicionales de papel por una tablet o atril digital no es tan sencilla.

Si ahora añadimos que la decisión debe ser tomada por una organización como una orquesta sinfónica y no por un profesional individual, se complica el tema aun más. Hoy por hoy, independiente de la gran oferta que hay en el mercado tanto de aplicaciones de lectura como de dispositivos, para un grupo de 75 o 100 personas de promedio se trata de una enorme inversión económica. La mayoría de las orquestas aún no disponen de la liquidez para dar este paso.

Por otro lado, no quiero ocultar que, sobre todo a nivel nacional y europeo, existen bastantes subvenciones públicas para afrontar el coste de un cambio del papel a una solución digital.

Sabemos, además, que en estos momentos es relativamente fácil conseguir un patrocinador o sponsor privado para la implementación del atril digital en el sector de las industrias privadas, porque aún hay pocas orquestas digitalizadas hasta este nivel y las empresas tienen interés en poner sus productos a prueba en la vida real.

Eso no cambia el hecho de que, de entrada, una orquesta de unos cien miembros requiera una inversión de seis cifras para poder empezar.

 

¿Comprar o leasing?

Una vez tomada la decisión de cambiar el papel por una solución 3.0, aparece la duda de si una orquesta debería comprar el sistema digital de lectura o, por el contrario, adquirirlo con un sistema de leasing o renting (normalmente a lo largo de 3 años). Al menos podemos decir que estas alternativas existen, pero asegurar que son interesantes desde un punto económico-financiero es algo que le corresponde a cada organización.

Una pregunta similar surge respecto a las partituras que, obviamente, siguen existiendo también en formato digitalizado para la venta y para el alquiler.

 

Cuestiones de titularidad del dispositivo y la realidad

Supongamos ahora que nuestra orquesta ha comprado un sistema de atril digital con todos los accesorios como soportes, lápices digitales, pedales, etc. Se plantea el siguiente problema: ¿Quién custodia todo esto? La titularidad de estos activos la tiene la orquesta correspondiente, obviamente, pero si lo que se pretendía conseguir era agilizar procesos, no tiene mucho sentido que ahora no se dé el siguiente paso y se permita el uso privativo de las tablets a los músicos. Si no fuera así, los compañeros del archivo, en vez de ordenar y custodiar papel, gestionan tablets.

Consecuentemente, las orquestas que han dado el paso a la era digital suelen dejar los dispositivos a los músicos. Si se trata de un iPad Pro, generará mucha alegría entre ellos. No obstante, el uso privado aumenta los riesgos de accidentes e igualmente sabemos que ha habido casos en los que el accidente de agua con la tablet no sucedió en el ensayo, sino en casa. ¿Quién paga ahora el dispositivo de sustitución?

 

¿Son los atriles digitales sostenibles?

Los defensores de soluciones digitales nos llevan a reflexionar sobre una mejora respecto a las emisiones de CO2 y el medio ambiente, o sea, la famosa sostenibilidad. Para poder comparar procesos desde un punto de vista medioambiental, se calculan las emisiones del CO2 correspondiente a cada versión.

The Changency[1] publica en su página web este tipo de cálculos sobre la sostenibilidad de dispositivos electrónicos. No obstante, la cuestión es si, comparado con el uso del papel, estos cachivaches son realmente neutrales, mejores o peores para el medio ambiente. Vamos, que el hecho de que, por ejemplo, Apple plante árboles para equilibrar sus emisiones de CO2 en la producción de su iPad Pro no convierte al dispositivo mismo en neutral en relación al contenido de CO2 en la atmósfera.

Resumiendo, este punto, la sostenibilidad real de los sistemas nuevos frente al papel queda pendiente de ser comprobada científicamente.

 

¿Realmente reducen los atriles digitales los costes medios?

También se argumenta que los sistemas nuevos ahorran mucho dinero al agilizar los procesos de archivo y biblioteca a la vez que ahorran tiempo de ensayo.

Respecto a la eficiencia en el archivo y la biblioteca, salta a la vista que sí se agilizarán definitivamente los procesos, lo que a lo largo de los meses conllevará un ahorro económico efectivo. Los compañeros, una vez que todo el archivo esté digitalizado y disponible para los usuarios de las tablets, ya no tendrán que fotocopiar o juntar el material, preparar las carpetas, ubicarlas con las partituras en los atriles en el escenario, recoger al final todo nuevamente y reubicarlo en las estanterías del archivo. Sin entrar en mucho detalle, se ve un ahorro claro.

Pero ¿qué pasa con el argumento que sostiene que los ensayos o conciertos con atril digital serán más eficientes también?

Por supuesto, existen ventajas artísticas como la sincronización de las anotaciones que pueden agilizar un ensayo. También se puede afirmar que en los conciertos el público ve a los músicos mucho mejor que si están semiescondidos tras sus partituras de papel. Al compañero regidor —que, por cierto, puede ser una chica, pero no voy a usar lenguaje inclusivo en mi blog porque personalmente me resulta incomodísimo y un dolor innecesario en nuestros días— se le ahorra tener que proveer a todos con lámparas de lectura y estas con el correspondiente suministro de luz o pila.

De ahí a poder comprobar un ahorro real en los ensayos y/o conciertos mostrable en cifras a través de los mecanismos del controlling[2] sea otro cantar.

Por ahora no se puede probar. O al menos ninguna orquesta me ha confirmado un ahorro efectivo en tiempo de ensayo que después podría ser resumido en días menos trabajados.

Entonces, resumiendo este punto, se puede afirmar que la dirección técnica o gerencia de una orquesta, cuyo interés suele centrarse en cuestiones económico-financieras, por ahora tendrá complicado justificar la amortización de la inversión.

 

El tiempo de amortización de las apps y de los dispositivos aún no coincide

A propósito de amortización, con esta palabra me viene otro problemilla a la mente: la amortización no solamente es un concepto contable, sino que también tiene una alusión real, de hecho. Las aplicaciones y programas tienen un tiempo de vida o amortización de unos siete años, mientras que las tablets se amortizan en quince. ¿Cuál es el problema con eso?

Históricamente, sabemos, por las experiencias con el cambio tecnológico del casete al CD, del CD a los dispositivos MP3 y de ahí a las plataformas del streaming, que no todos los sistemas perduran para siempre. Análogamente, a esta idea, debemos tener en cuenta que durante el tiempo de vida de nuestro atril digital puede desaparecer la aplicación de lectura que en su momento se compró. Eso puede llevar a problemas de compatibilidad o costes nuevos de actualización del software que en un futuro a lo mejor nos complicarán la vida.

Asimismo, las empresas desarrolladoras de las nuevas tecnologías son, muchas veces, empresas start-ups cuya supervivencia en el tiempo tampoco está garantizada. Incluso un cierre empresarial puede suponer problemas futuros de compatibilidad entre dispositivos y aplicaciones, al menos hasta que los productos no sean universalizados.

Les añado otras cuestiones:

 

Las aplicaciones de lectura de partituras han sido orientadas al personal músico, no al personal de gestión de archivo de partituras

Hay que saber que es necesario diferenciar entre un lector de PDFs y un lector de partituras. Una partitura escaneada y archivada en PDF no es variable y no ofrece el acceso a las funciones de anotaciones sincronizadas mencionadas anteriormente. Para que el dispositivo lea realmente la partitura digital, sea en formato PDF u otro, hace falta una aplicación especial o unas partituras digitales especiales que ya existen en el mercado. Pero no crean que por escanear nuestras partituras viejas de papel y cargarlas en una tablet el atril digital estará montado.

Por otro lado, desde el punto de vista de la propiedad intelectual, las editoriales del sector exigen garantías para evitar copias indebidas a través de las opciones de inhibición de capturas de pantallas y ésta, hoy por hoy, solamente es ofrecida por los iPad Pro.

Este dispositivo en concreto, por otro lado, ofrece muchísimas funciones adicionales que lo hacen muy caro para lo que una orquesta realmente necesita.

Un problema básico en este sentido es todavía la separación empresarial de las aplicaciones de lectores y de las editoriales de partituras.

El resultado por ahora es que, si queremos hacer las cosas bien y queremos dar garantías también con vistas a los derechos de autor, comprar un iPad Pro para cada componente de la orquesta nos cuesta carísimo y, para colmo, es como si compráramos un Ferrari para ir por una zona de 30 km/h.

 

Conclusiones:

Esta entrada está inspirada en la ponencia común de Detlef Gross de la Orchester des Wandels (Orquestra del Cambio), Maritxell Canela de la Staatsoper Unter den Linden (Ópera estatal Unter den Linden) y Markus Korselt[3] de la Stuttgarter Kammerorchester (Orquesta de cámara de Stuttgart), así como su posterior intercambio de experiencias que tuvo lugar el día 15 de mayo en el congreso de management de las orquestas alemanas Deutscher Orchestertag 2023 en Berlín y del que extraje unas cuantas ideas y argumentos. Gracias por ello.

Detlef Gross, por su parte, contó a los asistentes que desde la Orchester des Wandels se ha calculado el coste de un lector de partituras, o sea, el coste para la fabricación de un dispositivo tipo tablet especialmente desarrollado para la lectura de partituras con ninguna función añadida, no una tablet genérica que lee PDFs o partituras en otros formatos. Hoy por hoy no existe tal herramienta en el mercado. Debido al reducido número de piezas que se preveían producir mundialmente, los cálculos presupuestarios no salieron rentables y no se ha podido encontrar una empresa productora. Sin embargo, técnicamente no sería nada complicado y cabe pensar que en un futuro alguien desarrollará tal herramienta.

Reconozco que para escribir esta entrada no he podido analizar todos los productos en el mercado, ni tampoco tuve la oportunidad a entrevistar a todas las orquestas europeas que usan herramientas digitales en los atriles. Lógico, ¿no? Eso sí, he leído mucho y he charlado con muchas personas que me han hablado acerca de su experiencia con un atril digital en el día a día.

Los músicos, concretamente los que han dado el paso a usar un dispositivo electrónico como lector de partitura, no quieren volver al papel. Esta opinión ha sido unánime. Sin embargo, por mucho que me guste la idea, considero que aún no está del todo madura.

Queda algo más de camino por recorrer antes de que el atril digital se convierta en una herramienta común en las orquestas y conciertos. Como dijo Sebastian Djupsjöbacka de The Finnish Radio Symphonic Orchestra (Orquesta de Radio Finlandesa), «Las partituras digitales llegarán a las orquestas en algún momento, sin duda. La cuestión es cuándo y cómo».

Nicole Martín Medina

Las Palmas de Gran Canaria

Julio 2023

 
NOTA: 
El artículo está disponible en inglés y alemán también:
 
INGLÉS: https://nicolemartinmedina.com/en/the-digital-music-stand/
ALEMÁN: https://nicolemartinmedina.com/de/das-digitale-notenpult/
 
 

*****

 
NOTAS A PIE DE PAGINA: 

[1] Véase también página en alemán: https://www.the-changency.de/

[2] Véase también mis otros artículos sobre el tema del controlling en orquestas, les dejo aquí la primera de, hasta ahora, 3: https://nicolemartinmedina.com/10-razones-controlling-en-orquestas/

[3] Véase también la página web en alemán: https://www.deutscher-orchestertag.de/dot-2023

 
 
ANEXOS AL ARTÍCULO:

 

1. Diferentes productos existentes en el mercado (tanto iOS como Android/Windows)

Productos hay muchos en el mercado, eso me ha quedado claro con una sencilla y rápida búsqueda en internet, aunque hay que diferenciar entre las aplicaciones que fueron programadas para el sistema iOS de Apple y las que lo fueron para los sistemas operativos de Android y Windows.

La siguiente lista de aplicaciones y programas no es para nada exhaustiva, sino una pequeña muestra de opciones que en la actualidad hay en el mercado.

Dimusco

https://dimusco.com/

NKoda

https://www.nkoda.com/

ADiS MUSIC

https://www.adismusic.com/

Newzik

https://newzik.com/

MuseScore

https://musescore.org/

ForScore

https://forscore.co/

Digital Score

https://www.digitalscore.app/

Mobilesheets

https://www.zubersoft.com/mobilesheets/

Orpheus

https://orpheus-app.com/

 

2. Literatura consultada:

 

PUBLICACIONES EN ALEMÁN

https://www.petermhaas.de/info/ratgeber-noten-auf-dem-tablet/

http://kaiadomeit.com/das-ipad-im-konzert

https://uebenundmusizieren.de/artikel/digitale-medien-sinnvoll-einsetzen/

https://www.deutschlandfunk.de/der-digitale-konzertsaal-100.html

PUBLICACIONES EN ESPAÑOL

https://www.linkedin.com/pulse/primer-a%C3%B1o-del-proyecto-atril-en-la-orquesta-de-rtve-pe%C3%B1alver-primo/?originalSubdomain=es

https://www.levante-emv.com/cultura/2022/11/08/les-arts-opera-orquesta-tablets-78258521.html

https://www.melomanodigital.com/rolling-scores-transformacion-digital-de-la-orquesta-y-coro-rtve/

PUBLICACIONES EN INGLÉS

https://fmq.fi/articles/paper-or-pad

https://newzik.com/en/blog/why-you-should-use-digital-sheet-music/

https://www.classical-music.com/features/articles/the-best-score-reading-apps-for-classical-musicians/

OTROS FORMATOS

Revistas

Das OrchesterDigitalisierung im Konzertbetrieb. Ein Überblick (mayo de 2020). Von Gerald Mertens (La digitalización dentro de la producción de conciertos. Un resumen).

Das OrchesterWas angegangen werden muss (junio de 2022). Von Sven Scherz-Schade. (Dónde hay que poner manos a la obra).

Newsletters

League of American Symphony OrchestrasPage views (primavera de 2021). By Rebecca Schmid. (Vistas de páginas), disponible también en: https://symphony.org/features/page-views/

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6 comentarios

  1. Un artículo muy completo analizando desde un punto de vista amplio el uso de partituras digitales. Como cantante. el empleo de tablet lo veo imprescindible (cuando necesito utilizar un apoyo al repertorio), ya que facilita muchos aspectos como que se vuelen las partituras o incluso que se caiga el atril, el control exacto de luz o poder aglutinar todo el material en un solo dispositivo. Ciertamente para otras disciplinas instrumentales puede variar la experiencia. Supongo que si se trata de orquestas, facilita el envío y uso de partituras, la gestión de derechos, evitar fotocopiar y tenerlo todo a golpe de click. Veremos cómo implementamos la tecnología en nuestra profesión para seguir creciendo!

    1. Hola, Cris, como me alegro de que me hayas leído y dejado un comentario. Coincido contigo, para los cantantes o músicos individuales es más sencillo y los pasos serán dados mucho más rápidamente que en las organizaciones grandes como las orquestas sinfónicas. Pues, también siento curiosidad como sigue el tema. Un abrazo enorme y, nuevamente, gracias!!!!

    1. Muchas gracias, Aridane, por leerme. Me honra tener un crack de la voz como tu entre mis lectores. Un gran abrazo, Nico

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